Axi (Buenos Aires, 13 de agosto de 2026).- La Secretaría de Energía de la Nación publicó los pliegos para la obra de ampliación eléctrica AMBA I. La licitación, valorada en 800 millones de dólares, veta la participación de compañías controladas por Estados soberanos extranjeros.
Detalles de la restricción y el impacto en las firmas asiáticas
La normativa de la convocatoria establece explícitamente que no podrán presentarse como oferentes las personas jurídicas sujetas al control directo o indirecto de Estados soberanos extranjeros. Aunque la medida posee una redacción general, el impacto principal recae sobre las compañías de China, cuyas principales firmas de infraestructura pertenecen al Estado. Esta determinación margina a corporaciones como Powerchina, que ya opera proyectos energéticos en el país por un valor de 1.000 millones de dólares.
Esta exclusión no representa un hecho aislado en la obra pública nacional. La limitación gubernamental reconoce antecedentes directos en los pliegos de la Vía Navegable Troncal y en anteriores licitaciones de corredores viales. Además, la restricción teóricamente alcanza a otras firmas internacionales como la italiana Enel, controlada por su Estado de origen, y se complementa con la inhabilitación para compañías que registren directivos procesados por delitos de corrupción.
Estructura financiera y el respaldo del BID para la obra
Para viabilizar una inversión estimada en 800 millones de dólares bajo un contexto de elevado riesgo país, el esquema financiero diseñado recurre a herramientas de financiamiento estructurado. La mayorista eléctrica CAMMESA realizará un aporte inicial no reembolsable de 110 millones de dólares. Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo otorgará una garantía de 200 millones de dólares que exige el cumplimiento de rigurosos estándares internacionales y habilita el sometimiento a tribunales extranjeros.
El esquema de la licitación también contempla la posibilidad de canalizar los contratos de construcción bajo el esquema del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones. Los contratistas adjudicados podrán estructurar el repago de la obra mediante hitos de avance preestablecidos, lo que reduce la exposición al financiamiento privado tradicional en las etapas iniciales del proyecto que busca aliviar el transporte de electricidad en el AMBA.
El déficit del transporte eléctrico frente al aumento de demanda
La urgencia de concretar el tendido de 270 kilómetros de nuevas líneas de alta y media tensión obedece a un prolongado estancamiento en la red de transmisión nacional. Durante la última década, mientras el consumo de electricidad residencial en la región metropolitana se incrementó un 20%, la capacidad del sistema de transmisión en alta tensión aumentó apenas un 8%. Esta disparidad estructural provoca colapsos sistemáticos durante los períodos de mayor consumo estacional.
La falta de inversión en redes de alta tensión no solo perjudica la distribución domiciliaria en los centros urbanos, sino que limita la incorporación de nuevos parques de generación limpia en las provincias del interior. Sin la ampliación del nodo AMBA I, que sumará 2.000 MW de capacidad de transporte, resulta inviable conectar los desarrollos de energía eólica, solar e hidroeléctrica que se proyectan a nivel nacional.




