Axi (Buenos Aires, 8 de septiembre de 2026).- La deuda del Gobierno con las productoras de gas alcanzó los US$350 millones. Enarsa no pagó la factura por el gas entregado en junio, que venció el 3 de septiembre, y adeuda US$300 millones; el Tesoro suma otros US$50 millones por compensaciones del Plan Gas.
La deuda de Enarsa supera los US$300 millones
Enarsa, la empresa estatal que administra los contratos del programa, adeuda hoy US$300 millones a las productoras. El 3 de septiembre venció la factura por el gas entregado en junio, la primera del pico invernal, y no se pagó el 100% de ese mes. A eso se suma el 10% de la factura de mayo, que quedó sin cancelar. La deuda previa, de enero a marzo, ya había sido saldada, pero el atraso se concentra ahora en las boletas de invierno, las más caras del año.
Las productoras alcanzadas son las que sostienen la producción del Plan Gas.Ar, entre ellas YPF, TotalEnergies, Tecpetrol, Pan American Energy (PAE), Vista, Shell, Chevron, Pluspetrol y Pampa Energía. Según fuentes del sector, mantuvieron los niveles de inyección comprometidos, pero financian con caja propia el gas que ya entregaron y todavía no cobraron.
El Tesoro adeuda compensaciones por US$50 millones
Además de la deuda de Enarsa, el Tesoro nacional debe US$50 millones a las mismas empresas en concepto de compensaciones del Plan Gas.Ar. Estos pagos cubren la diferencia entre el precio pactado con las productoras dentro del programa y el que pagan los usuarios en sus boletas. Corresponden a meses sueltos de 2024, 2025 y 2026.
El cálculo total de US$350 millones no incluye los intereses por mora ni las penalidades previstas en las cláusulas take or pay de los contratos. El Gobierno no reconoce ninguno de los dos conceptos, según confirmaron fuentes del sector a este medio.
La mora creció en monto, aunque bajó en meses
En junio, cuando la mora acumulaba facturas de enero, febrero y marzo, la deuda de Enarsa era de US$180 millones y estaba a días de superar los US$260 millones. Lo que inquietaba a la industria era llegar al invierno con ese arrastre, porque las boletas del pico de consumo multiplican su valor. El escenario que se consolidó es intermedio: el atraso se acortó en cantidad de meses, pero creció en monto, porque junio ya es un mes de consumo alto.
Las facturas correspondientes a julio y agosto, los meses de mayor demanda, todavía no vencieron. En el sector estiman que, si la cadena de impagos continúa, la deuda podría trepar hasta los US$500 millones. El mecanismo es el mismo que el Gobierno aplica cuando la recaudación flaquea: demora pagos y posterga compromisos con proveedores del Estado.
El riesgo de que caigan las inversiones
Las empresas reclamaron por vía institucional en junio, mediante cartas a la Secretaría de Energía a través de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara Argentina de Energía (CADE). Advirtieron que los atrasos impactan de manera negativa en el flujo de fondos previsto para las inversiones y que la falta de liquidez podría comprometer los planes de perforación y desarrollo.
Hasta ahora, todas las productoras mantuvieron los niveles de inyección comprometidos, pero la caja propia es la única fuente de financiamiento disponible. En el sector comparan la situación con Cammesa, la empresa estatal que paga en tiempo y forma y reconoce intereses cuando se atrasa, algo que Enarsa no hace. Con las facturas del pico invernal por vencer, el margen para que la deuda vuelva a crecer sigue abierto.




