Axi (Buenos Aires, 2 de septiembre de 2026).- El oficialismo no logró dictaminar hoy el Súper RIGI en el Senado, tras el rechazo de aliados del PRO, la UCR y el peronismo disidente, que demandan mayores protecciones para los insumos nacionales. La jefa libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, respondió: “Si tiene tanto problema, nos quedamos con el RIGI”.
Oposición de último momento
El dictamen, que había pasado a las firmas, se frenó por la oposición de los senadores Maximiliano Abad (UCR, Buenos Aires), Carlos Espínola (PJ no K, Corrientes) y Martín Goerling (PRO, Misiones), quienes exigen ampliar el criterio “precio/calidad” para que no siempre se favorezca la importación. Además, piden que el valor de la oferta local no supere en más de un 15% el precio comparable de la extranjera, en igualdad de condiciones.
La macrista Victoria Huala (La Pampa) también se sumó a las objeciones. Ante la falta de respuesta del Ejecutivo, Bullrich solo validó cambios anticipados, como el 20% de preferencia a bienes locales y la exigencia de que las inversiones superiores a USD 1.000 millones garanticen la conexión eléctrica y el abastecimiento en horas pico.
Los reclamos de los legisladores
Los senadores opositores proponen que la autoridad de aplicación consulte a entidades empresarias para verificar la existencia de proveedores locales con capacidad efectiva, antes de declarar insuficiente la oferta nacional. La propuesta, a la que accedió Infobae, establece que una oferta local se considerará competitiva si su precio no supera en más de un 15% el de la oferta extranjera, con condiciones equivalentes de calidad, especificaciones técnicas y plazos de entrega.
La comparación deberá realizarse sobre precios puestos en destino, incluyendo todos los costos asociados a la importación y provisión, según la reglamentación. Este planteo busca evitar que la importación sea una opción fácil en detrimento de la producción nacional.
También se dilató otro régimen
Antes del fracaso del Súper RIGI, otro plenario analizó el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), que impulsa el jefe de la UCR en el Senado, Eduardo Vischi (Corrientes), para proyectos desde USD 12 millones. El encuentro fue accidentado, con acusaciones de la oposición por falta de quórum y maniobras del oficialismo para reemplazar legisladores, algo que la vicepresidenta Victoria Villarruel había prometido terminar.
Vischi leyó modificaciones, pero el debate pasó a cuarto intermedio. Incluso su colega de bancada, el catamarqueño Flavio Fama, le reclamó mayores precisiones sobre el compre local. En resumen, una jornada negativa para los dos bloques mayoritarios, que dejan en suspenso ambas iniciativas clave para el Gobierno.




