Axi (Buenos Aires, 27 de julio de 2026).- La actividad manufacturera cayó 1,8% interanual en junio, según el Informe de Coyuntura N° 6/2026 del CEU-UIA. Sin embargo, el empuje de la Cuenca Neuquina compensó el desplome en durables y construcción, impulsando un crecimiento del 6,2% acumulado en el consumo eléctrico de Grandes Usuarios Industriales.
Desempeño sectorial dispar
El Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) dio a conocer su Informe de Actualidad Industrial N°6/2026, confirmando un escenario de ametallamiento con sesgo a la baja en la producción manufacturera.
En términos desestacionalizados, la actividad mostró un estancamiento mensual en junio (-0,2% s.e.) y una retracción interanual estimada en torno al -1,8%.
A pesar de la desaceleración general, el reporte refleja una marcada brecha sectorial: el bloque energético y refinador volvió a operar como el principal amortiguador de la actividad económica agregada.
Refinación y energía eléctrica en alza
La refinación de petróleo trepó 19,4% interanual y acumula un avance de 11,5% en 2026. El consumo eléctrico de Grandes Usuarios Industriales (GUMA/GUME) monitoreado por CAMMESA subió 1,4% mensual en junio y acumula 6,2% en el primer semestre frente a 2025.
La liquidación agroindustrial también creció 17,9% mensual. Estos rubros responden a la mayor carga operativa de refinerías, petroquímicas y plantas vinculadas a la cadena hidrocarburífera.
Caída en bienes durables y construcción
En el extremo opuesto, la fabricación de bienes durables y semidurables registró una incidencia negativa de -1,8 puntos porcentuales, golpeada por la menor venta de maquinaria agrícola, con caídas de hasta 31% en tractores y cosechadoras.
El segmento de maquinaria y equipo se retrajo 23,4% interanual. Los despachos de cemento cayeron 2,7% mensual y acumulan una baja de 24,1% versus 2022, mientras la siderurgia descendió 4,6% mensual y 9,4% respecto a 2022.
Perspectiva de reconfiguración industrial
El balance del CEU-UIA ratifica que la inversión privada y el consumo eléctrico del país están mutando hacia un perfil primario-exportador e intensivo en infraestructura (energía, minería y agro), mientras las ramas tradicionales orientadas al mercado interno operan con capacidad ociosa.
La brecha entre el dinamismo energético y la contracción de durables configura un escenario de desacople que marca la coyuntura industrial argentina.




