Axi (Buenos Aires, 2 de septiembre de 2026).- La próxima campaña de soja enfrentará un fenómeno Niño intenso con amplia variabilidad climática, mientras los productores apuestan a ampliar el área sembrada. La Bolsa de Comercio de Rosario estimó una intención de siembra de 16,7 millones de hectáreas, 600.000 más que el ciclo anterior.
Riesgo hídrico y decisiones lote por lote
Para Lucas Crimella, gerente del negocio de Soja de Stine, el escenario obliga a afinar las decisiones lote por lote. "En un año como este, una de las variables más importantes es el riesgo hídrico. Por eso, hay que entender muy bien el punto de partida de cada lote, la profundidad de la napa y, a partir de ahí, definir la estrategia productiva", explicó. En zonas con mayor influencia del Niño, como el este de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y el Litoral, puede haber margen para planteos más agresivos. "Si el lote lo permite, es una buena oportunidad para anticipar las fechas de siembra y buscar capturar más rendimiento", señaló. Sin embargo, advirtió que no hay recetas generales: "Las variables son macro, pero hay que ajustarlas a nivel de lote".
La genética como aliada en ambientes diversos
Conocer cómo responde la genética en distintos ambientes será clave, y una referencia indiscutida son los resultados de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), coordinada por el INTA y la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA). Los ensayos de la campaña 2025/26 ubicaron a varias variedades de Stine entre los materiales de mayor rendimiento en distintas regiones, mostrando comportamiento destacado bajo diferentes condiciones productivas. "Los resultados de RECSO permiten ver cómo se comportan nuestros materiales en ambientes muy diferentes. Para nosotros, esa información es fundamental porque la decisión genética no puede basarse solamente en el potencial de rendimiento, sino también en la respuesta y la consistencia que cada variedad demuestra a campo", afirmó Crimella.
Stine, referente en el grupo IV largo
El dato más relevante de la RECSO corresponde a STINE 46EA23, elegida como variedad testigo del grupo IV largo, el más sembrado en la Argentina. Entre los materiales de mayor rendimiento también se destacó STINE 43EE53 STS, que encabezó los ensayos en General Villegas (6.822 kg/ha, 32% por encima del testigo) y Chacabuco (6.204 kg/ha, 29% más que el testigo). En otros ambientes, STINE 43EE53 STS logró 3.937 kg/ha en General Pico, 4.968 kg/ha en la segunda fecha de General Villegas y 2.495 kg/ha en Mattaldi, Córdoba, ubicándose entre los mejores pese a la baja disponibilidad hídrica.
Una nueva generación que decide con datos
Los resultados de la RECSO son una de las bases sobre las que Stine construye el concepto Generación Stine, que invita a mirar la genética a partir de su desempeño a campo y de los resultados que obtiene campaña tras campaña. "El campo argentino tiene una enorme capacidad para incorporar innovación, pero siempre necesita que esa innovación demuestre su valor en el lote", explicó Manuel Rosasco, gerente general de Stine Argentina. "Eso es lo que vemos detrás de Generación Stine: productores que se animan a evaluar alternativas y que terminan eligiendo a partir de los resultados", concluyó.




