Axi (Buenos Aires, 1 de septiembre de 2026).- El Gobierno nacional eliminó definitivamente los derechos antidumping aplicados a la importación de aisladores de porcelana de Brasil, China y Colombia. La medida se tomó tras constatar la desaparición de la industria local que fabricaba estos insumos eléctricos.
El fin de una protección de diez años
A través de la Resolución 1408/2026 del Ministerio de Economía, publicada hoy en el Boletín Oficial, el ministro Luis Caputo derogó de manera inmediata los recargos que pesaban sobre estos bienes. Las medidas contra la competencia desleal, que regían desde 2015, gravaban el ingreso de aisladores de montaje rígido, de suspensión y pasantes utilizados en transformadores. La decisión se formalizó luego de que el esquema arancelario permaneciera suspendido de forma transitoria desde marzo pasado.
Sin capacidad de producción nacional
El principal argumento para remover la protección comercial fue la desaparición definitiva de la rama de producción local. La Comisión Nacional de Comercio Exterior comprobó que la firma FAPA, que representaba el 100% de la fabricación argentina, perdió su capacidad técnica. Las maquinarias e instalaciones industriales de esta empresa resultaron vendidas en un remate público durante diciembre de 2025, lo que anuló cualquier posibilidad de reactivación de la actividad fabril.
Por su parte, la cámara sectorial CADIEEL certificó ante las autoridades nacionales que ninguno de sus afiliados se encuentra en condiciones de elaborar este tipo de componentes. De esta manera, el informe oficial concluyó que sostener los aranceles carecía de objeto regulatorio ante la inexistencia de competidores internos. La desaparición del sector protegido convirtió a la barrera arancelaria en una traba inviable para la economía real del país.
Impacto en las obras de infraestructura
El informe técnico de la Comisión Nacional de Comercio Exterior advirtió que la continuidad de los recargos representaba un obstáculo para la estabilidad de la red energética nacional. La demora en el ingreso de los materiales importados afectaba de manera directa el desarrollo de obras de infraestructura pública crítica que no admitían dilaciones. Con esta quita, se eliminó un sobrecosto financiero significativo que afectaba tanto a los importadores como a los usuarios finales del sistema.
El dictamen final determinó que mantener una medida vencida en los hechos resultaba ineficiente para los objetivos de la política económica actual. De este modo, la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa respaldó la supresión inmediata de los derechos para dinamizar el mercado de insumos. Las operaciones de comercio exterior de esta mercadería, clasificada en la Nomenclatura Común del MERCOSUR, quedarán reguladas bajo las condiciones de importación general vigentes.




