Axi (Buenos Aires, 23 de octubre de 2026).- El consultor cárnico Rodrigo Troncoso afirmó que el consumo de carnes en la Argentina llegó a un límite donde los distintos tipos de proteína se complementan, mientras el país sostiene exportaciones de carne vacuna superiores a las 800.000 toneladas anuales.
Durante el congreso de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el exsubsecretario de Ganadería Rodrigo Troncoso señaló que la producción bovina crece por detrás de la población mundial. De acuerdo con lo publicado por Bichos de Campo, el especialista explicó que la Argentina alcanzó el límite en el consumo de proteínas cárnicas, por lo que el crecimiento de una variante implica el retroceso de otra dentro del mercado.
El consultor detalló que el valor de la carne vacuna equivale actualmente a casi dos kilos de carne porcina en el mercado local. No obstante, Rodrigo Troncoso proyectó que, cuando los precios internacionales de la carne bovina se normalicen, la relación se ubicará entre 1,4 y 1,6 kilos. A su juicio, este reordenamiento de valores responde a un cambio estructural facilitado por el acceso sostenido a los mercados internacionales de exportación.
Desafíos para los sectores porcino y avícola
En relación con la industria porcina, el especialista sostuvo que la solución a los problemas de competitividad no pasa por restringir importaciones desde Brasil. Según expuso Rodrigo Troncoso, el sector debe enfocarse en mejorar la integración interna, generar valor agregado y desarrollar una oferta con perfil exportador. Respecto del sector aviar, indicó que tras el estancamiento luego de su expansión inicial, cualquier salto productivo adicional dependerá del incremento del comercio exterior.
Evolución de las exportaciones de carne vacuna
En cuanto a la ganadería bovina, el exfuncionario remarcó que el país sostiene envíos al exterior por más de 800.000 toneladas de carne vacuna de forma continuada durante los últimos ocho años. Este nivel histórico fue acompañado por un aumento en el peso medio de faena y la profesionalización de los frigoríficos, con plantas habilitadas para los mercados internacionales más exigentes, según detalló Bichos de Campo.
Por último, Rodrigo Troncoso subrayó la necesidad de avanzar en sistemas de tipificación de calidad y trazabilidad para no perder competitividad frente a otros competidores globales. En ese sentido, recordó que la primera norma argentina en la materia se aprobó en 2019, a diferencia de Estados Unidos y Australia, y destacó que el país mantiene actualmente su acceso al mercado de carne vacuna de la Unión Europea.




