Una plataforma con 35 años de datos
El proyecto, liderado por el investigador del CONICET Juan Pablo Monzón, con la colaboración de Fernando Aramburu Merlos y Jorge Luis Mercau, del INTA, integra información climática con datos oficiales de rendimientos de seis cultivos: maíz, soja de primera, soja de segunda, trigo, cebada y girasol. La herramienta sistematiza registros de los últimos 35 años y corrige la tendencia tecnológica para aislar el efecto del fenómeno climático.
“El objetivo de AgroENSO es visualizar los rendimientos reales de diferentes cultivos que reporta todos los años la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, corregidos por su tendencia tecnológica, de forma que podamos verlos en función del fenómeno de El Niño”, indicó Monzón, que trabaja en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Señales locales y diferencias regionales
A nivel nacional, el impacto del fenómeno se concentra en el maíz y la soja, mientras que los cultivos de invierno y el girasol no muestran una respuesta significativa. Sin embargo, la escala promedio oculta grandes diferencias regionales. En maíz, el 33% de los departamentos agrícolas presenta una señal significativa, con Entre Ríos como la provincia más sensible: allí el desvío promedio en fases Niño es de +17,1%, con picos de +24% y +28% en departamentos como Villaguay y Tala.
En contraste, en regiones del sudeste bonaerense, NOA y NEA, la señal desaparece por completo. Los desarrolladores recomiendan prestar atención a la frecuencia de años buenos, que resulta más explicativa para la gestión del riesgo: de las 12 campañas El Niño registradas, el maíz nacional superó su rinde medio en 10 de ellas, mientras que en soja de primera lo hizo en 11. Durante las 14 campañas La Niña, el rendimiento del maíz solo superó el promedio en 2 ocasiones.
Utilidad para la campaña 2026/27
La herramienta adquiere especial interés para la campaña 2026/27, en un contexto en el que las condiciones del Pacífico ecuatorial son consistentes con una fase cálida o El Niño. El Servicio Meteorológico Nacional señala una probabilidad cercana al 100% de que esta fase se mantenga durante agosto-septiembre-octubre, mientras que la NOAA anticipa un fortalecimiento hacia el último trimestre del año.
“La herramienta es importante para conocer cuál puede ser el impacto de El Niño en cada uno de los departamentos o regiones de Argentina. Lo que permite es poner en números cuál puede ser el impacto”, señaló Monzón. Los autores coinciden en que “mirar el cielo sin medir el suelo es media herramienta”: AgroENSO funciona como un insumo retrospectivo para calibrar expectativas probabilísticas y planificar ajustes en el lote.
De esta manera, el productor puede definir con mayor precisión la fecha y proporción de siembra de maíz, planificar la logística en bajos inundables, o identificar si el ENOS carece de influencia directa en su zona. “El uso de AgroENSO se debe complementar con otras tomas de información a campo, como el tipo de suelo o el contenido de agua, pero permite cuantificar el efecto del fenómeno a nivel lote”, concluyó Monzón. La aplicación puede consultarse de manera libre en agroenso.netlify.app.




