Axi (Buenos Aires, 24 de septiembre de 2026).- La Argentina se convirtió en el único país exportador a nivel global que mantiene derechos de exportación activos sobre los cereales. La situación se consolidó luego de que la Federación Rusa suspendiera temporalmente la aplicación de estas alícuotas para su producción nacional.
La decisión de Rusia que alteró el mapa global
De acuerdo con una publicación de Bichos de Campo, el gobierno de Rusia suspendió la aplicación de los derechos de exportación sobre sus cereales hasta finales de este año. Esta determinación técnica se tomó con el objetivo de evitar una descapitalización profunda de sus productores agrícolas. Las complicaciones logísticas en las terminales portuarias del Mar Negro provocaron un fuerte derrumbe en los precios internos de ese país, lo que obligó a las autoridades rusas a desactivar este gravamen de inmediato.
En la misma región de Eurasia, competidores clave de la Argentina como Ucrania y Kazajistán tampoco aplican derechos de exportación sobre sus cosechas de cereales. Aunque ambas naciones de la ex Unión Soviética implementan licencias de exportación y otras regulaciones que actúan en la práctica como cuotas para controlar el abastecimiento del mercado interno y regular los precios locales, no cargan a los productores con impuestos directos a las ventas externas.
La situación del trigo y la cebada en Argentina
En el escenario local, la alícuota vigente para el trigo y la cebada se ubica actualmente en el 5,5% sobre el valor FOB. Si bien este porcentaje experimentó reducciones en los últimos años, el tributo continúa recortando de manera directa los ingresos percibidos por los productores agropecuarios argentinos, quienes ahora operan bajo una asimetría impositiva única frente a todos los competidores del mercado internacional.
A pesar de la persistencia del tributo, el informe sectorial señaló que con una alícuota en ese nivel, el impacto real de las retenciones sobre los cereales resulta prácticamente nulo. El gravamen no genera un beneficio de relevancia en la recaudación tributaria nacional, ni ejerce una influencia real en la determinación de los precios internos de los alimentos panificados, funcionando principalmente como un elemento de distorsión económica para el sector primario.
Restricciones financieras exclusivas para el agro
La Argentina también sostiene otra exigencia que no se encuentra en ninguna otra gran nación exportadora de productos agroindustriales del mundo. El país mantiene la obligación de liquidar de forma obligatoria el 100% de las divisas generadas por las ventas de exportación de bienes, lo que suma una traba financiera adicional para los operadores locales frente a las condiciones del comercio internacional.




